viernes, 6 de noviembre de 2009

LIBERTAD


Atrás queda la celda, cautiverio de pesares,

que mantuvo presa al alma

y amordazada a la conciencia

para que el olvido alcanzara al hombre.

Hoy vuelvo a encaminarme al mundo,

a jugarme mi suerte ingrata a los dados,

a moverme por caminos desconocidos

implorando que mis pasos no avancen equivocados.

Ahora mis suspiros ya no piden libertad,

mis tobillos extrañan las cadenas,

mis sueños anhelan las noches en blanco

y mis pasos desean el rincón de una posada donde parar.

Mis objetivos se han convertido en un canto de sirenas,

un graznido de oca que nadie se para a escuchar.

Hasta mi corazón está sordo a sus latidos.

No tengo meta que alcanzar...

No hay puente que quiera cruzar...

Todo lo que soy quedó en aquella celda

y hoy se ahoga en el pozo que hay en mi.

Libertad. Eso es lo único que hoy me queda.

Y así me viaje proseguirá

con el peso de mis anhelos a la espalda,

sin saber qué hacer con ellos o con su ausencia

hasta que mis días hallen su final.


3 comentarios:

Absurda Mariposa Soñadora dijo...

Hay que ser valiente, y seguir adelaten, pero sin olvidar todo lo que dejaste atrás...

Un besazo y mucha fuerza en tu camino a la felicidad

Atis dijo...

El secreto de la libertad está en dejar volar nuestra alma. Deja de caminar, deten el paso; relajate y encuentrate de nuevo... Olvida la dependencia de la celda, fue segura pero cautiva!
Besos

Emma dijo...

Sintiéndonos en libertad todo debería resultar más fácil, o al menos más gratificante al no depender más que nosotros mismos.
Besos Angelical!